
¡El Secreto de Tu Familia! Descubre los "Juegos de Poder" que Están Arruinando la Convivencia

¿Alguna vez has sentido que tu familia está atrapada en un ciclo de peleas que nunca termina? ¿O qué uno de tus hijos es el que siempre "carga" con los problemas?
No es magia, es Dinámica Familiar, y entenderla es la clave para una vida más
tranquila. Tu familia es como un equipo de fútbol; si un jugador está fuera de lugar,
todo el juego se arruina. Aquí te explicamos, con ejemplos de la vida real, los
"mecanismos ocultos" que crean conflictos y cómo identificarlos.
El Triángulo de Poder Oculto (El Triángulo Perverso)

Imagínate que en lugar de que los problemas se resuelvan entre los adultos, dos personas se unen contra una tercera, creando una alianza secreta. Lo peligroso es que la alianza cruza los niveles de autoridad (por ejemplo, un padre y un hijo se unen contra la madre o contra el otro hijo).
1. ¿Cómo se ve en casa? Es cuando un padre le dice a un hijo: "No le digas
esto a tu madre porque ella no lo entendería". Esto crea una coalición que
rompe el límite entre generaciones.
Roles en este juego (El Círculo Vicioso):
1. El Perseguidor: Es el dominante, el que critica y controla.
2. La Víctima: Se siente impotente, indefensa y desvalida.
3. El Salvador: Es el que interviene para "arreglar" el problema de los otros
dos, pero en realidad, mantiene el conflicto vivo.
Ejemplo de la vida real:
La madre y el hijo adolescente hacen equipo contra el padre, criticando su forma de
manejar el dinero. Esto alivia temporalmente la tensión entre la madre y el hijo, pero
deja al padre aislado y perpetúa el conflicto matrimonial.
¿Qué hacer? Establecer límites claros en las reglas de la casa y entre los roles de
cada uno. ¡Los problemas de pareja deben resolverse entre la pareja!
El Niño Atrapado en Medio (Nexo de Triángulos)

¿Qué pasa cuando el niño es la ficha que se mueve entre dos bandos que están peleando (por ejemplo, los padres divorciados, o el conflicto entre los padres y los abuelos)?
El niño queda en una posición imposible. Para sobrevivir y agradar a todos,
desarrolla un comportamiento cuidadoso y complaciente. En otros casos, puede
manifestar un comportamiento conflictivo o "extraño" para desviar la atención del
conflicto real entre los adultos.
Ejemplo de la vida real: El niño, para evitar que sus abuelos paternos y su madre discutan sobre las
vacaciones, de repente desarrolla una enfermedad estomacal el día del viaje. Él
síntoma desvía la atención de la pelea de los adultos, aunque le cause sufrimiento
a él.
El "Chivo Expiatorio": El Héroe Doloroso de la Familia 🐐

En este juego, uno de los miembros de la familia (a menudo un hijo) se sacrifica, a veces inconscientemente, para mantener la unión de los padres o evitar que un conflicto mayor estalle.
El Trueque: El síntoma o el problema del chivo expiatorio (malas notas,
comportamiento conflictivo, adicciones) se convierte en el problema central
de la familia, desviando la atención del verdadero conflicto, que suele ser la
amenaza de separación de los padres.
Ejemplo de la vida real:
Los padres están a punto de divorciarse, pero el hijo mayor comienza a tener
ataques de ansiedad muy fuertes y necesita atención constante. Esto obliga a los
padres a "unirse" para cuidarlo, posponiendo la crisis matrimonial. El hijo está
rescatando a la familia a un costo muy alto para sí mismo.
La Confusión de la Comunicación (Doble Vínculo)

Esto sucede cuando el mensaje que recibes es contradictorio y te genera un conflicto cognitivo y emocional.
Ejemplo de la vida real:
Una madre le dice a su hija: "¡Qué gusto que hayas conseguido trabajo, pero no me
vas a dejar sola ahora, ¿verdad?!". La hija recibe dos mensajes opuestos: "Sé
independiente" y "Si eres independiente, me abandonas". Esto genera mucha
confusión y puede llevar a comportamientos paralizantes.
¿Familia Funcional o Disfuncional? La Clave es la Flexibilidad ✅❌


Recuerda: Los síntomas emocionales o de salud mental de un miembro de la familia están íntimamente conectados con los patrones y conflictos que se dan en el sistema completo. Si un miembro está mal, es una señal de que el sistema necesita ayuda.
Si identificas estos patrones, es momento de buscar ayuda profesional. Un
terapeuta familiar te puede ayudar a establecer límites, gestionar las emociones y
romper estos "juegos" que, aunque inconscientes, están afectando la salud y la
felicidad de todos.
Con amor y consciencia,
Rosalinda García.
